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Historias grandes en historias chicas: el género Z

27 junio, 2012

Un punto pequeño, representa mucho:

Bien, este artículo será sobre el género Z, pero no de un comic en específico, sino del género en general. Mi intención es que esta columna se termine centrando en este género (y de cualquier otra cosa que se me vaya ocurriendo), analizándolo desde distintas perspectivas y posibilidades. Por esto, hoy pretendo analizar una faceta que siempre me ha fascinado de este género y que me permite clasificarlo como tal: la tendencia a utilizar a los zombies como un contexto para una trama humana.

Hace poco vi una obra de teatro con dioses griegos en donde se planteaba una frase que me permito mal citar como punto de partida: “prefiero las historias chicas, pues estas son más grandes que las historias grandes, pues una historia chica permite comprender muchas historias grandes, pero una historia grande sólo se puede comprender contando historias chicas.”

Al igual que en cualquier tipo de narración literaria, el marco histórico, social y cultural sirve para enmarcar una historia más pequeña. Sea una novela de la Revolución Rusa, del Imperio Romano, de la Segunda Guerra Mundial o de la época de las cavernas, el contexto en que se desarrolla solamente sirve para comprender los recursos de que se dispone y las situaciones que se enfrentan, y algunos hechos determinados que influyen en la trama, pero hasta ahí.

Considero que una historia que se limite a enunciar acontecimientos y cifras en una perspectiva general no puede ser una obra literaria. Decir que se asesinó al archiduque, que hubo guerras de trincheras, que se firmaron distintos tratados y que se detuvo una invasión alien no es en modo alguno una historia; es una reseña, una explicación, pero no una historia.

El marco del genero Z:

Es por esto que afirmo que el género Z, como seguramente cualquier otra narración, es un conjunto de historias chicas que permiten comprender una historia más grande, y es que a fin de cuentas, siempre son historias de sobrevivientes enmarcadas en un apocalipsis zombie. A menos que se trate de una película-comic-novela muy en la onda gore, en donde se dediquen casi exclusivamente a mostrar desmembramientos, mordidas, gritos escalofriantes y demás acciones que sólo sirven para aumentar el suspenso, la tendencia general es a encuadrar el apocalipsis zombie en historias particulares.

En ocasiones esto puede generar frustración entro los espectadores: el pensamiento de ‘a mí qué me importa lo que le pasa a ese blanco, yo quiero saber qué fue del gobierno, de los astronautas, de los miembros de comunidades aisladas y autosuficientes de alguna isla, etc’ y el desconocimiento de qué pasó más allá es frustrante, claro. Pero esto me parece es una riqueza impresionante: no sólo nos permite situarnos en la ignorancia del resto de la realidad que enfrentan los personajes, sino que nos permite especular al respecto.

La fuerza explicativa de un apocalipsis zombie sólo se puede comprender a partir de la narración de una historia particular. Un personaje, un grupo de sobrevivientes, una comunidad aislada; es a través de ellos que se puede comprender e imaginar la vida en un apocalipsis zombie. Si revisan los comics disponibles en esta página,ver+án que hay diversas series pertenecientes a la misma historia, Crossed. Esto refleja mi punto, pues cada serie trata acerca de un grupo de sobrevivientes en particular y cómo encaran el apocalipsis. Unos granjeros, un psicópata o un tipo y una camarera de un pueblo chico son los personajes que permiten comprender cómo es que se vive dicha situación, y cada uno aporta una perspectiva única, a pésar de que el fenómeno es el mismo.

Me parece que algo que fascina a los fans del género Z es que nos imaginamos nuestra actuación ante una eventual desastre de dicha naturaleza. ¿Qué haríamos para sobrevivir?, ¿cómo lo haríamos?, ¿qué esperaríamos de los demás?, ¿hacia dónde dirigirnos?, ¿qué fue de nuestra familia y del resto de la humanidad?

Una obra del género Z que explicara detalladamente una situación global, enunciando cifras y la evolución de la epidemia sería un interesante ejercicio de prospectiva, pero estoy convencido de que no generaría esa emoción que suele caracterizar a estas obras porque, a fin de cuentas, no está contando nada.

Así pues, se trate del comic, película o novela que quieran, siempre vamos a encontrar que se debe centrar en un personaje en particular. Puede que esa persona sea de las más intrascendentes para el mundo, pero a fin de cuentas, está aportando una perspectiva del mundo, el mundo estaría incompleto si esa persona faltase, y no podría ser comprendido de no ser por ella.

Creo que todo esto era sólo un intento de manifestar mi admiración por la forma en cómo se explican los distintos apocalipsis, sean producto de la magia, de infecciones o de plagas extraterrestres a partir de una persona, y cómo esto permite, además de servir como un útil manual de supervivencia en un caso similar, permite comprender diversas facetas de la naturaleza humana.

Anticipo que mi siguiente artículo irá en torno a una realidad que se encara en dicho género: ‘everybody lies’. Quise decir, ‘everybody dies’.
Lo siento, pero sigo conmovido por el final de Doctor House, un gran personaje que, confieso, marcó mi vida.


[1] La obra se llamaba Maracanazo, y fue presentada por ahí de finales de mayo de este año en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

[2] Lo pueden ver en los comics disponibles en esta página: The Walking Dead, Crossed, Black Gas, Marvel Zombies, Zombie¡ Eclipse of the undead, Zombie vs army of darkness, más todos los que seguramente habrán visto en algún otro lado siguen el mismo principio.